El seguro de viaje es uno de los elementos más importantes a la hora de planificar cualquier desplazamiento, ya sea por turismo, estudios o trabajo. Aun así, suele ser subestimado y visto como un gasto opcional, cuando en realidad cumple una función esencial de protección frente a imprevistos que pueden surgir antes o durante el viaje.
Viajar implica exposición a situaciones fuera de la rutina, como cambios de clima, diferencias en los sistemas de salud, barreras idiomáticas y normas locales desconocidas. En este contexto, el seguro de viaje actúa como una red de seguridad, ofreciendo respaldo financiero y asistencia especializada cuando algo no sale como se esperaba.





